En el marco de los festejos por sus 45 años de vida, charlamos con Héctor Presa, director del grupo de teatro que viene a la Usina a presentar "Los abuelos no mienten", un espectáculo para toda la familia. ¡Conocé su historia y reservá tus entradas!
Actrices y actores con titeres de la compañia teatral La Galera
El 11 de noviembre, el Teatro La Galera Encantada celebra sus 45 años en la Sala de Cámara, con un espectáculo para chicos. “Los abuelos no mienten” es una divertida obra que tiene como protagonistas a los abuelos y a los nietos. En ese marco, charlamos con Héctor Presa, su director y fundador, para conocer la historia de este emblemático teatro argentino.
En el 78, yo hacía algunas incursiones con mi hermano y con un amigo cantando en geriátricos, en hospitales de chicos y una vez hubo como una conexión muy fuerte en eso. Empecé a descubrir que me interesaba. Un día fui a ver La Vuelta Manzana, que trabajaba Midón en el Teatro Estrellas. Y dije, yo quiero hacer cosas para chicos. Me crucé con una pedagoga y le propuse armar un grupo. Y así armamos La Galera, junto a ella, Dora Sterman, y empezamos a buscar una identidad que en ese momento estaba basada, y después siguió, por supuesto, en esa línea: en el juego dramático, en la música como acompañante fundamental de los espectáculos, no la música específicamente desde las canciones sino también a nivel ambiental. En esa época éramos un grupo absolutamente itinerante. Íbamos de sala en sala hasta que nos posicionamos en una sala que alquilamos en la calle Corrientes entre Mario Bravo y Billinghurst y estuvimos 10 años ahí.
Toda la historia de La Galera ha sido la búsqueda de un buen teatro para chicos, que dé para pensar, cuestionarse, donde la palabra esté sumamente cuidada, el vocabulario sea muy amplio, en una ciudad en donde los chicos y los jóvenes cada vez hablan con menos cantidad de palabras. Nosotros tratamos de buscar lo opuesto en base a eso. Y trabajamos tanto en la sala como yendo a las escuelas, tanto de capital, de Gran Buenos Aires, y del interior del país. También hemos tenido la suerte de viajar muchísimo por distintos lugares del mundo. El año pasado estuvimos por tercera vez en Japón presentando un espectáculo con música de Astor Piazzolla. Estuvimos de gira 25 días por Japón, pero hemos trabajado muchísimos años en España. Tenemos casi 700 funciones hechas en España. Estuvimos en Francia, en Alemania, en México, en Venezuela. La Galera ha viajado mucho y ha tenido la suerte de ser muy reconocida durante todo este tiempo. Hemos cosechado más de 130 premios internacionales e internacionales y no sé cuántas nominaciones. Eso te impulsa a seguir adelante, avanzar todos los días y que aún en circunstancias tan difíciles, tratemos de seguir apostando.
El problema grave, ibas descubriendo a medida que pasaban los años, no era la censura que estaba impuesta en el país, sino la autocensura. Eso era lo peor. A ver, se te metían en la cabeza de tal manera y te generaban tanto miedo a hablar, a decir algo, que a la hora de escribir aparecía eso mecánicamente. Se puede hablar de todo pero hay que buscar la forma y en base a qué público te dirigís, para poder de alguna manera orientar la forma de contar el espectáculo. Nosotros hemos hablado de la adopción, de la falta de trabajo, de las familias, de los abuelos, de las mentiras, de los miedos. No ha habido temáticas que no hayamos tocado. Nos parece que podemos acceder a cualquier tema en la medida que tengamos en claro a qué público lo estamos contando, cuál es el lenguaje que va a llegar para que ese público tenga en cuenta. Y teniendo en cuenta también que estamos en una época actual en donde la codificación del lenguaje o el público está acostumbrado a un lenguaje muy de aquí y ahora, todo espontáneo, todo cortito al pie y resuelto aquí y ahora, el teatro todavía ofrece la posibilidad de un poquito más de reflexión. El hecho de estar en vivo en el uno a uno genera otra cosa.