El día martes 19 de octubre en horas de la mañana, una cuadrilla perteneciente al ENTE DE MANTENIMIENTO URBANO INTEGRAL intentó asfaltar la calle Bacacay entre Bahía Blanca y Chivilcoy.
Este accionar que pudo ser parado por la pronta intervención de integrantes de nuestra asociación poniéndose delante del camión y así evitar la descarga de los materiales y así la continuidad de los trabajos, esto deja a las claras la no intención de respetar ley alguna por parte del Gobierno de la ciudad con relación a todo lo relacionado con patrimonio e identidad barrial.
Nuestras calles adoquinadas están por cumplir 100 años y son un elemento de fuerte arraigado al paisaje e identidad de nuestro barrio,
El Área de Protección Histórica cuenta con calles empedradas que según consta en los Libros de Ordenanzas de Concejo Deliberante que se comenzaron con las tareas de pavimentación en el mes de octubre de 1911 donde se dispuso la pavimentación con adoquines graníticos y base de hormigón en las calles Esperanza (Joaquín V. González), Azul y Pergamino, desde Cuenca hasta Gualeguaichú, Bacacay desde Cuenca hasta Segurola, Chivilcoy desde Rivadavia hasta Bogotá, continuando por las calles Mercedes y Gualeguaychu, y varios segmentos más. (La Floresta Nuestro Barrio Reseña Evocativa – Emilio Juan Vattuone – 1991)
Es una tendencia mundial en las principales ciudades del mundo priorizar y mantener con gran celo el patrimonio cultural propio, cuidando, entre otras cosas, de los viejos pavimentos, en Buenos Aires parecer que todo es al revés.
Sabemos que el sistema de reparaciones de las calles adoquinadas se ha regido sólo por un criterio de minimizar el gasto, pero los adoquinados de Floresta no solo está protegida por la ley del APH, también se encuentra protegido por la ley 65, que simplemente prohíbe levantar los adoquinados en las Áreas de Protección Histórica y en el Casco Histórico.
Desde Salvar a Floresta nos resulta inconcebible que a más de un mes de publicada la ley 3507 “Área de Protección Histórica Floresta” donde se hace hincapié en la protección del empedrado y la ley 85 más distintos fallos de la justicia con relación a este tema, ningún integrante del Gobierno de la Ciudad se “haya enterado” de las prohibiciones, pareciera ser que ningún funcionario (no importa su rango) no hace algo tan simple todas las mañanas,(cuando llega a su escritorio) como LEER EL BOLETÍN OFICIAL, pensamos que si se hubiese leído, hoy el Gobierno de la Ciudad evitaría varias demandas ya no solicitando la protección del empedrado sino POR MAL DESEMPEÑO DE FUNCIONARIO PÚBLICO.
El adoquinado de la Ciudad y de nuestro barrio son parte de nuestra identidad, es parte de nuestra historia, y parte indiscutible de nuestro patrimonio cultural. Sumado a esto, los beneficios que conlleva el pavimento adoquinado son claros e incuestionables, para su preservación.
SALVAR A FLORESTA
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