El viernes 20 de mayo los vecinos de Floresta se despertaron con la noticia más nefasta que le puede suceder a un comerciante, el negocio se incendió junto con toda la mercadería y los sueños de Jorge y familia, segundo dueño de la Óptica Segurola, que este año cumple sus primeros 70. No sólo el agujero negro de lo que fue el negocio impresionaba, también nos enteramos al acercarnos que Jorgito, uno de los responsables del local, estaba internado, una serie de quemaduras en su rostro, manos y brazos lo llevaron al Instituto del Quemado. Es que vive en uno de los pisos que se encuentra sobre el local, al enterarse del incendio quiso entrar y se quemó algunas partes, según relatan algunos vecinos no lo podían sacar, quería salvar el negocio.
Hoy sabemos que está mejor, que ya ha sido trasladado a una sala, si bien nadie lo ha podido visitar sabemos por Jorge Rodríguez, Presidente de la Asociación Floresta Norte, de su mejoría y nos alegramos como seguramente los vecinos y amigos de esta familia.
Una gran amargura embargaba el rostro de Jorge, emprendedor que sucede en el negocio familiar a su padre, incrementando y agrandando el mismo, pero casi al mediodía nos miró a los ojos y comentó “voy a ver si consigo un crédito o ayuda para entregar los trabajos que tenía tomados”. Sí, ahí frente al desastre y pese a los años, sus fuerzas se encuentran intactas para reiniciar la tarea y cumplir con sus clientes, éstas son actitudes que me conmueven y me dan esperanzas, por ello las destaco. Suerte familia!!!!