La ley 1025, sancionada por la legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires instituye el día 15 de mayo de cada año como "Día del Barrio de Parque Chacabuco", en conmemoración al dictado de la Resolución del 15 de mayo de 1903 que trazó y denominó al parque homónimo.
El parque constituye la zona más antigua del barrio. Una breve reseña histórica deja ver que de las chacras que integraron el antiguo partido de San José de Flores, adquiere relevancia la que llegaría a conocerse como de Pesoa, por encontrarse en parte de ella lo que hoy es el Parque Chacabuco.
Esas tierras pasaron por distintos dueños hasta que quedaron abandonadas. Los jesuitas se afincaron hacia 1930 en la zona vecina conocida como la Chacarita de Belén y ocuparon las tierras de Pesoa anexándolas a las suyas.
A fines del siglo XVIII, expulsados ya los jesuitas del río de La Plata, ambas chacras se encontraban subdivididas en quintas y arrendadas a numerosos labradores. Dicha situación continuó hasta que Agustín Pesoa decidió reivindicar una de ellas como perteneciente a una herencia de su esposa.
El Parque Chacabuco es un gran espacio verde de la Ciudad de Buenos Aires, Argentina; ubicado en el barrio del mismo nombre. Está ubicado entre las calles Emilio Mitre, y las avenidas Eva Perón, Curapaligüe y Asamblea. El trazado fue establecido por la Ordenanza del 15 de mayo de 1903 y contaba con una gran arboleda, tres canchas de fútbol, una de ellas cubierta y un tambo donde se vendía la leche recién ordeñada, un quiosco biblioteca y un vivero sobre la Av. Curapaligüe. Durante la década del 30 el parque fue totalmente remodelado, siendo uno de los mejores paseos de la ciudad. Era famoso su rosedal, con más de 3000 variedades de rosas, la fuente de los sapitos y la escultura Adolescencia, del plástico argentino Vicente Roselli, que desapareció junto con otros elementos con el trazado de la autopista.
"Vecino de Caballito y nacido en lo que fuera el antiguo partido de San José de Flores, este barrio se originó alrededor de la vieja Fábrica Nacional de Pólvora o "polvorín de Flores", que se encontraba ubicado en la parte sud del actual parque, y de la cual merece recordarse la gigantesca explosión que la destruyó casi totalmente el 26 de enero de 1898. En 1902 la Municipalidad gestionó ante el gobierno nacional la cesión de esos terrenos, originándose de esa forma el actual Parque Chacabuco, rodeado por entonces de numerosos baldíos y quintas que, con el pasar del tiempo, se irían poblando hasta conformar el barrio que hoy conocemos."
La fisonomía del parque se alteró violentamente cuando en 1978 el Proceso de Reorganización Nacional a través del entonces intendente de facto Osvaldo Cacciatore, construyó la Autopista 25 de Mayo. Esta vía que lo cruza en diagonal genera dos zonas bien diferenciadas, unidas por el único pasaje que dejaron las diversas construcciones que surgieron debajo de la autopista.
En el parque el visitante encontrará un hermoso rosedal con senderos rodeados de flores y árboles diversos; y una fuente amplia con varios chorros de agua fresca y cristalina; con bancos distribuidos en sus senderos rojos de ladrillos picados.
Dentro del parque se construyeron diversos edificios donde funcionan escuelas, jardines de infantes, centro de jubilados, confiterías. Funciona también un centro deportivo abierto a la comunidad que entre otras actividades cuenta con una destacada escuela pública de ajedrez y una histórica calesita sobre la calle Asamblea. Debajo de la autopista se encuentra el centro cultural Adán Buenosayres, destacado por la difusión cultural que promueve.
Los festejos organizados por la Junta de Estudios Históricos, junto a la Comuna Nº 7, Escuelas, Asociaciones de Vecinos, el Centro Cultural Adán Buenosayres y Bibliotecas de la zona, consistió en actividades conjuntas, invitando a los vecinos a sumarse a los eventos.
Como parte de los festejos se colocó el nuevo emblema del barrio, cuyo autor es César A. Martínez, quien describe así las razones del mismo: "La mayoría de los vecinos conocemos la historia del noble 'Pacará', del antiguo Polvorín, del viejo tambo de la antigua cancha de Atlanta. Pero a mi entender, esos conocimientos los tenemos los antiguos vecinos del barrio solamente. Yo interpreto que un logo o emblema del barrio debe mostrar a simple vista, tanto a los vecinos como así también al resto de la comunidad, qué es lo que distingue al barrio en la actualidad. Mal que nos pese, la autopista que partió al medio al parque llevándose consigo la fuente de los sapitos, donde los chicos hacíamos navegar nuestros veleros o lanchitas. Las pérgolas rodeadas de ligustrinas y rosales o el Monumento "La Blanquita", entre otras cosas. Esta autopista posibilitó que muchas otras personas que transitaban por la misma conocieran al Parque Chacabuco, ya que anteriormente los habitantes del barrio teníamos que explicar dónde estaba ubicado nuestro barrio dentro de la ciudad. "A diez cuadras al sur de Primera Junta" decíamos, como ejemplo. Esto que escribo lo puedo asegurar con total certeza. Por lo tanto creo que un emblema debe identificar a simple vista de qué barrio se trata. Todo el mundo que viaja por la autopista ve con deleite que una de las mejores vistas de su trayecto es el verde del Parque Chacabuco y recortadas sobre el cielo las torres y la virgen del Santuario de la Medalla Milagrosa. Para completar la llamativa vista, el atardecer sobre el oeste. Esto es lo que pretendo mostrar".