La obra prevista era una nueva subida y bajada de la Autopista 25 de mayo, justo en el Parque Chacabuco, que estaba llevando adelante la empresa AUSA.
Estos nuevos accesos, aprobados durante la gestión anterior en el año 2004, según los vecinos no llevarían ninguna mejora en el tránsito, además de arrasar con parte del pulmón verde que además alberga escuelas, pista de atletismo y espacios de deportes y recreación.
Los vecinos esperaron en vano la realización de las audiencias públicas para debatir el proyecto, el jueves 15 recién estaba previsto con las obras iniciadas, como tampoco se hizo un estudio del impacto ambiental que ocasionarían las mismas.
Con 4300 firmas los vecinos reclamaron la paralización de la obra, la presentaron ante la Legislatura y el Poder Ejecutivo de la Ciudad, logrando el apoyo de un solo legislador, el diputado Ibarra quien durante su gestión había aprobado el proyecto.
El Jefe de Gobierno, llegó a las 16.30, anunciando la paralización de las obras, como así también la reforestación de los espacios donde estaba funcionando el obrador, atendiendo el pedido de los vecinos que además requieren la instalación de luces y baños públicos.
También destacó el Jefe de Gobierno que lamentaba la inversión de “los 4 y medio millones” de pesos invertidos y que “perdimos los porteños”, destacando “No vamos a continuar con las obras en esta autopista; en los últimos meses hicimos una serie de estudios de factibilidad y las conclusiones fueron que, increíblemente, en vez de ayudar, iba a empeorar el tránsito y la calidad de vida de la gente. Por eso queremos recuperar el parque tal cual estaba”.
Graciela Muñiz, Defensora Adjunta del Pueblo reflejó la opinión de los vecinos "La paralización de las obras en Parque Chacabuco es una buena noticia, pero seguiremos de cerca que esa promesa se cumpla".