Inicio

Los Artistas de Floresta, ARTENFLORESTA, convocaron como cada año un encuentro para celebrar el día del Vecino, fecha en la que se conmemora la Fundación de Buenos Aires y el cumpleaños del Maestro Antonio Pujía, esta vez a cuatro años de su partida.

El encuentro realizado el domingo 12 de junio, en el Club La Floresta, se organizó con la intención de compartir anécdotas y recordar, junto a artistas, amigos, conocidos y vecinos del barrio, al Maestro. “Antonio siempre nos apoyó a todos”, lo recuerda el dibujante Beto Paéz y como le gusta recordarlo siempre estaba con nosotros, lo podíamos ver en la plaza, caminando con su estilo tan particular, nos cuenta.

Una gran convocatoria en el Club La Floresta, con grandes artistas, con vecinos que admiran cada año la obra de Pujía, que llenan el espacio de recuerdos, todos con un gran afecto que supo despertar el maestro en su vida.

Para dar inicio al evento, los artistas organizadores de ARTENFLORESTA, integrado por Carlos Sarkis Kahayan, Beto Páez, María Claudia Martínez, Mariela Kahayan y Claudia García, trajeron parte de sus trabajos, colocaron en las distintas mesas junto a las fotos del maestro la obra de sus colegas, como también espacios especiales para que cada uno se luzca.

Para dar inicio y romper el hielo Beto Páez tomó el micrófono y empezó a interactuar con los vecinos presentes, que se habían sentado así en semicírculo para hacerlo más familiar, pero a medida que transcurría la tarde se fue ampliando hasta casi completar el salón principal del Club La Floresta. Beto siempre le rinde homenaje a Pujía, siempre hace algo especial, pero esta vez al leer la carta que le hizo a Antonio, su voz se nublo igual que sus ojos, recordando los tiempos de encuentros y las conversaciones en la plaza del barrio, algo habitual entre ellos.

A su momento el profesor  Arnaldo Miranda Tumbarello, historiador y presidente del Club La Floresta les dio la bienvenida a los presentes, destacando la labor de los organizadores, también mencionado la importancia del Día del Vecino en la Ciudad, recordando que “aquel sábado 11 de junio, hace ya 442 años, el Teniente de Gobernador don Juan de Garay, descendiente de ilustres familias españolas, plantó el rollo de la justicia, cortó maleza y declaró fundada la ciudad de La Trinidad, nombre que obedece a la festividad religiosa móvil de la Santísima Trinidad”.

Oscar Sócrates, reconocido dibujante destacó la amistad construida con Antonio, encuentros de café y anécdotas cálidas, a quien conoció a través de Beto Páez, pero resaltó realmente los que tuvimos la suerte de conocer y haberlo tratado a Pujía sabemos del talento y humildad de ese gran artista.

María Claudia Martínez, escultora como Antonio, lo recuerda por el gran apoyo recibido, como también la calidez de su persona hacia los artistas más jóvenes, fue haciendo un relato de la historia del artista, de su nacimiento en Italia y su llegada al país, como también de la capacidad de la docente que en ese tiempo pudo ver las dotes de la criatura de entonces para el dibujo, lo que lo impulso a seguir dibujando y expresándose.

Rubén Galusso, dibujante y pintor, también destacó la importancia de una muy emotiva tarde con muchos amigos y vecinos que “contamos anécdotas y vivencias, reuniones en su taller y su gran sencillez”.

Gustavo Rovira artista plástico, fue el que compartió la última exposición con Antonio, recordó la simpleza y comunicación de él con la gente, como tiene obras muy grandes trajo una propuesta de hacer en forma presencial alguna, lo que fue aceptado de inmediato por todos, dedicándose gran parte del tiempo a un retrato del querido artista, para lo que utilizó carbonilla. Una obra que será donada al Club La Floresta por el artista, en agradecimiento a la calidez del lugar.

Marta Sandri, su primera alumna, cuando ella ingresa a la escuela elemental o sea a la Manuel Belgrano, nos dice, el primer día de clases también entra como profesor un joven muchacho, encantador, que inmediatamente nos empezó a halagar, yo tenía unos 15 años entonces, nos comparaba con obras de arte. Inmediatamente se hizo popular y muy querido. Siempre lo seguí viendo, soy del barrio igual que él, además de la enseñanza como artista ha sido un paradigma humano de humildad, sencillez y excelente trabajador, un ejemplo.

Claudina Placenti, cantante y docente del barrio acompañó a Jorge Lifschitz en su recitado de una poesía de Oliverio Girondo y teatralizó un títere en un tema brasilero que interpretó Claudina, finalizando juntos con una hermosa chacarera, donde Jorge tocó la guitarra y ella con un bombo leguero.

Carlos Sarkis Kahayan, artista plástico y amigo, vivía en la misma manzana, se visitaban muy a menudo y en una oportunidad recordó Carlos lo fue a ver y no lo encontró, pero al volver se encontraron en la esquina, era que Antonio había ido a verlo a su taller. Esas anécdotas generaron risas y emociones, imaginando a los artistas no solo compartiendo trabajos y pinceles, sino emociones y afectos que estuvieron muy presentes en este y otros encuentros realizados en homenaje a este vecino ilustre.

Mariela Kahayan dijo que conoció a Antonio que era amigo de su padre, mencionó su vocación de muralista y la técnica encáustica, una técnica muy utilizada por muy utilizada por el escultor Pujia, se comunicó con ellos para aprender. Mariela no lo dijo pero ella les hizo conocer el trabajo de Antonio a muchos chicos del barrio, sus alumnos en el taller que comparte con su padre, algo que él adoraba y acompañaba siempre.

La técnica encáustica que Antonio le enseñó a los alumnos, hoy la licenciada Analía Romero y el profesor Nicolás Ramón Boschi, estuvieron presentes ambos egresados de la Escuela de Bellas Artes y docentes en Bellas Artes Ernesto de la Cárcova, Lola Mora y la Escuela de Cerámica Fernando Arranz, crearon el Taller América en colores, para seguir los consejos del maestro, seguir enseñando. Amarela la nena, que estaba pintando y jugando con crayones y papeles, le cantó una canción, estrellita mía, una decisión que tomó ella reflejando el amor de estos artistas por el maestro y su obra, nos cuenta Boschi, que ella nace cuando Antonio se estaba yendo al otro plano, no se conocieron pero por muy poco destaca el artista. Ella lo dibuja como una nubecita, muy emotivo y amoroso su canto.

También estuvo una gran cantidad de vecinos que conocieron a este gran artista, que compartieron como nosotros grandes momentos, por eso se hizo un encuentro tan maravilloso y tan emotivo, que contó para el cierre con su hijo Sandro, un gran fotógrafo.

Somos conscientes de su obra maravillosa, pero también queremos recordarlo así inquieto, educador por excelencia, su inquietud por las escuelas de excelencia para niños y adultos, que cada día la inspiración te sorprenda trabajando le gustaba decir, una gran persona cálida y amiguera, un pedazo de nuestro barrio.

Muchos fueron los relatos los encuentros y los momentos que se mostraron con emoción en las más de tres horas que duró el evento, al que se sumó su hijo Sandro, un hermoso homenaje de sus amigos al Maestro Pujia.

33405926
Hoy
Ayer
Esta semana
Semana pasada
This Month
Last Month
Total
33314
39176
152039
22666477
771395
761075
33405926

Your IP: 185.191.171.11
2026-04-22 19:50