La iniciativa enviada por el Gobierno de la Ciudad busca habilitar distintas herramientas de financiamiento, entre ellas créditos de organismos multilaterales, bancos de desarrollo, entidades financieras y eventuales emisiones de deuda, destinadas a la construcción de la nueva línea de la red de subterráneos.
Con este aval, el expediente quedó en condiciones de ser tratado en el recinto, donde deberá obtener la aprobación de los legisladores para convertirse en ley. De esta manera, el proyecto aún no cuenta con autorización definitiva, aunque el dictamen representa un avance significativo para su concreción.
La Línea F es una de las obras de infraestructura más ambiciosas previstas para los próximos años en la Ciudad. El trazado proyectado conectará Barracas con Palermo y permitirá mejorar la conectividad entre distintas líneas de subte, además de aliviar la demanda sobre los corredores más congestionados de la red.
Desde el Ejecutivo sostienen que la nueva línea beneficiará a cientos de miles de pasajeros y contribuirá a reducir los tiempos de viaje en numerosos recorridos urbanos. Sin embargo, el proyecto también abrió el debate sobre el nivel de endeudamiento que asumirá la Ciudad para financiar la obra.
La discusión continuará en las próximas sesiones legislativas, donde el oficialismo buscará reunir los apoyos necesarios para aprobar el esquema de financiamiento y avanzar con una de las principales apuestas en materia de transporte público para la próxima década.