El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, anunció el viernes 9 de octubre la adjudicación de permisos para instalar cafés en 16 parques y plazas porteñas, como parte de un proyecto que busca incorporar nuevos servicios mediante inversión privada.
“Les dije que no nos corrían más. Ya adjudicamos 16 cafés en parques y plazas de la Ciudad”, expresó Macri. También sostuvo: “Durante años nos dijeron que sumar servicios con inversión privada en los parques era ‘privatizar’ el espacio público. No nos corren más”.
La propuesta había sido presentada en junio, cuando el Gobierno porteño abrió una licitación pública para incorporar áreas de servicios en espacios verdes de más de cinco hectáreas. El plan contempla una inversión privada estimada en 4,6 millones de dólares y la instalación de cafeterías, baños públicos, espacios para bicicletas, conectividad Wi-Fi e iluminación.
Según lo informado por el Gobierno porteño, los permisos de uso tendrán una duración de cinco años. La iniciativa busca mejorar las prestaciones para quienes utilizan parques y plazas, sin que la inversión inicial recaiga sobre las arcas públicas.
Los espacios verdes incluidos
Los 16 lugares contemplados en la adjudicación son el Parque La Isla, en La Paternal; Parque Los Andes, en Chacarita; Parque de las Américas, en Belgrano; Plaza Armenia y Plaza Sicilia, en Palermo; Plaza Club Alemán de Equitación, en Palermo; Parque Chacabuco; Parque Indoamericano, en Villa Soldati; Plaza España, en Barracas; Parque Micaela Bastidas y Parque Mujeres Argentinas, en Puerto Madero; Parque de los Patricios; Parque Thays, Parque Velódromo de la Ciudad, Parque Ernesto Jaimovich y Plaza Florencio Sánchez, estos últimos en Palermo.
La adjudicación se formalizó mediante una disposición de la Dirección General de Concesiones y Permisos, luego de la evaluación de las ofertas y de la instancia prevista para presentar impugnaciones.
El anuncio vuelve a poner en discusión cómo incorporar servicios comerciales en los espacios verdes de la Ciudad y cuáles deben ser las condiciones para compatibilizar esas actividades con el carácter público de parques y plazas.
El desafío será que las nuevas instalaciones respondan a las necesidades de los vecinos, mantengan el acceso libre a los espacios verdes y se integren adecuadamente al entorno, sin desplazar los usos recreativos y comunitarios que caracterizan a estos lugares.