El 22 de junio se realizó una reunión sobre Adicciones en el Club Mitre, de la que participaron el Doctor Federico Lopez Codesal, Médico Psiquiatra de los Hospitales Borda y Muñiz, Mónica López Socioperadora en adicciones y Ana María Volpe de la Dirección General de Adicciones del Gobierno de la Ciudad.
La preocupación de los profesionales y de los vecinos presentes es detectar a tiempo este problema, sobre todo en chicos adolescentes, para lo que se escuchó atentamente y luego se pudo repreguntar. Hoy la Ciudad tiene 3000 personas bajo programa de recuperación dijo Ana María, quien remarcó que el "inicio de todo es el alcohol, en los lugares pobres de puertas afuera, en los que están más acomodados de puertas adentro. Además destacó que con el programa se han recuperado 136 personas que ya no dependen del Gobierno". Muchos padres dicen que prefieren que tomen en la casa, primero porque saben lo que toman y luego porque no corren riesgos, pero el riesgo es el alcohol.
Mónica destaca que "se trabaja desde cada paciente, lo que se necesita es ser tratados como personas, en esta enfermedad se entra en grupo y se sale también en grupo". La atención es multidisciplinaria, ustedes verán que la salud es lo más afectado y el trabajo de los pacientes es con la familia, si no está con la familia hay que crearle un grupo de contención dijo.
El doctor destacó que caer en las adicciones es por muchas razones, en el contexto de una familia puede haber un integrante adicto y el resto no, o al revés en una familia de adictos alguno puede no serlo. Lo fundamental para evitar adicciones es poner límites claros, saber escuchar, en los adolescentes, las razones pueden ser multicausales , no hay una única razón. Ante la consulta cuáles son los detalles a tener en cuenta, el profesional dijo un detalle a tener en cuenta como prevención un chico que duerme mal o cambia de amigos es que no asume sus compromisos, por lo que se debe requerir la atención de un profesional.
En el programa se advierte que las personas pueden decidir experimentar el consumo de alguna droga legal o ilegal. Por ejemplo, muchos adolescentes prueban o ’hacen uso’ de un cigarrillo de tabaco para ‘ver de qué se trata’, qué les pasa, porque creen que es “cool” o los hace más cancheros/as. Difícilmente se pueda determinar claramente las consecuencias negativas de estos usos o primeros consumos, pero, si se comienza a fumar frecuentemente, por ejemplo cada vez que sale con amigos, también va a aumentar la cantidad de cigarrillos y muy probablemente se transforme en un hábito y podemos hablar de abuso de nicotina.
Sucede algo parecido con otras sustancias, por lo que el consejo es que no mientas por él/ella, no lo cubras delante de sus familiares u otras personas, ya que con esta actitud solo lograrás que siga consumiendo. Ayudarlo a que oculte su adicción no es ayudarlo. En este caso hablar no es ser "buchón".
No lo ayudes con dinero que le facilite seguir consumiendo, se debe evitar las situaciones que produzcan conflictos y no discutir ni pelear cuando está bajo los efectos de las drogas. Hay que hablar y hacerles comprender que tiene un problema y que se está haciendo daño. Es importante que entienda que es responsable de las consecuencias de su consumo y animarlo a que busque ayuda profesional y que entienda que es difícil solucionar solo el problema de la adicción.
El silencio y la negación del problema son factores que sólo empeoran la situación, hablar las cosas es el primer paso para solucionarlas.
Hay que tener cuidado con el alcohol recomiendan los profesionales que hicieron el programa, que si bien actualmente se ha hecho natural pensar ‘que no hay noche, diversión o encuentro sin alcohol’. Cuando un joven abusa de alcohol, su hígado que alcanza su punto de madurez a los 20 años, sufre mucho. Puede provocar desde una hepatitis hasta una cirrosis. Pero también hay que atender a otros daños que van más allá de lo corporal y que se dan cuando se consume y manejamos motos o autos, o simplemente se cruza la calle…