El homenaje más puro a nuestra Bandera Nacional, a esa edad temprana cuando empiezan a internalizar esos colores como parte de la identidad personal que se integra a lo colectivo, como un símbolo de pertenencia a un mismo pueblo. No defraudemos esa inocencia infantil, demostremos como adultos que el sentimiento de pertenencia a un país se lleva desde el nacimiento y por toda la vida y actuemos en consecuencia, cultivemos y llevemos a la acción los más altos valores como personas y ciudadanos. Ellos nos miran y siguen nuestro ejemplo, siempre.
¡¡¡FELIZ DIA DE LA BANDERA!!!!!
El escrito es de Silvia Martinchich, en homenaje al canto de su nieta Juli, en mi caso es para los docentes de la Escuela Infantil N°4, que en la última comunicación llenaron el sitio de banderas, una para cada salita, seguro cuando crezcan recordarán este símbolo que nos une y que llevarán en su corazón, como nos pasó a nosotros, que aún tenemos guardado en nuestro corazón el ejemplo y la enseñanza.